Enfermedades del oído

El oído es un órgano sensorial a través del cual podemos percibir los sonidos. Gracias, gracias a cada una de las partes que lo componen, el milagro de la audición es posible. Gracias a la audición somos capaces de tener una perspectiva más clara de nuestro alrededor. Pero como cualquier otra parte del cuerpo, el oído también es susceptible a sufrir de algunas enfermedades. Esto afecta a la capacidad auditiva y la manera en la que somos capaces de percibir nuestro mundo. 

Algunas de esas patologías, como las infecciones auditivas, son bastante comunes. Sin embargo, también existen otro grupo de enfermedades que no son tan usuales verlas en un paciente. A continuación, tendremos una lista que definirá algunas de las enfermedades que se presentan en este órgano tan importante.

Infecciones

Como mencionamos previamente, las infecciones suelen ser una de las enfermedades más presentadas por las personas en el oído.  Especialmente en los niños. Estas patologías suelen ser bastante comunes. Y si se les aplica correctamente el tratamiento en el momento indicado, estas pueden ser solventadas. Podemos definir las infecciones dependiendo de la sección del oído donde se presenten.

  • Otitis externa: La otitis externa es la infección que se produce en la parte externa de los oídos. Esta sección comprende al pabellón auricular y el canal auditivo externo. Esta infección también es conocida como oído de surfista. Recibe este nombre debido a que la causa principal por la cual se produce esta infección es por la humedad dentro del canal auditivo. 

Esto provoca que las bacterias o virus se puedan propagar libremente en este espacio. La mejor manera de prevenir este tipo de infecciones es manteniendo el canal auditivo seco. En algunos casos, si la infección es bacteriana, son prescritos los antibióticos.

  • Otitis media: El oído medio se encuentra conectado a las vías respiratorias a través de un conducto conocido como trompa de Eustaquio. Cuando la persona se enferma por causa de una infección respiratoria o algún virus, se producen diversos fluidos como flemas o mucosidad. Estos fluidos se pueden acumular de tal manera que pueden llegar hasta el oído medio, causando así la otitis media.

Si no es tratada a tiempo, esta infección puede producir una ruptura del tímpano debido a la presión que es acumulada en la cavidad timpánica. Estos fluidos también pueden causar el amortiguamiento de las vibraciones que son transmitidas por la cadena de huesecillos, afectando la audición.

Barotrauma ótico

La trompa de Eustaquio se encarga de mantener la presión correcta y equilibrada entre la parte interior de la caja timpánica y el exterior. Esto sucede cada vez que hay un cambio de altitud del bebé, en el cual se encuentra la persona. Sin embargo, cuando este cambio es demasiado rápido o repentino, se produce el barotrauma ótico. 

Esto puede ocasionar dolores leves o intensos en el oído y una sensación de taponamiento. Dependiendo de su gravedad, también puede generar un tipo que sea leve temporalmente. En los casos más extremos puede producir una hemorragia nasal y episodios de vértigo.

Acúfenos

Los acúfenos, también conocidos como tinnitus, son sonidos que se producen en el interior del oído. Algunas personas pueden manifestar que escuchan silbidos, soplos o incluso leves rugidos. Existen dos tipos acúfenos: el subjetivo y el objetivo. En el primero de los casos, el sonido solamente lo escucha el paciente. Y eso se debe a que en realidad no existe alguna fuente que lo esté produciendo. 

En cambio, el acúfeno objetivo, si puede ser escuchado por otra persona debido a que este se presenta una fuente física. Pero sucede que esta fuente se encuentra justamente dentro del oído y mayormente suelen ser los vasos sanguíneos o los músculos de la cavidad timpánica.

Enfermedad de Ménière

La enfermedad de Ménière es un trastorno propio del oído interno, provocando episodios graves de mareos e incluso produciendo la pérdida de la audición. Este desorden puede producir episodios de vértigos que pueden durar desde 20 minutos hasta varias horas. Cuando las personas comienzan a padecer de esta enfermedad la pérdida de la capacidad auditiva puede ser fluctuante, apareciendo y desapareciendo de vez en cuando. 

Si bien a ciencia cierta se desconoce qué causa esta enfermedad, se sabe que con el tiempo desaparece por sí misma. Sin embargo, deja secuelas como la pérdida leve de la audición de forma permanente.

Afecciones de la capacidad auditiva

Existen diversas afecciones que pueden comprometer el rango de capacidad auditiva de una persona. Entre todas estas podemos destacar las más comunes, las cuales son: la hipoacusia, la presbiacusia y la cofosis.

  • Hipoacusia:La hipoacusia, también conocida como la sordera parcial, es una disminución producida en la sensibilidad auditiva. Cuando el origen de la hipoacusia se debe al daño de las células ciliadas se clasifica como un neurosensorial. Cuando se trata de una lesión provocada a los componentes del oído externo o medio, se denomina hipoacusia conductiva. 

También existe la hipoacusia mixta, la cual es la combinación de los dos casos expuestos previamente. Esta afección es solventada gracias al uso de los audífonos auxiliares en casos leves o moderados. En caso de que la hipoacusia sea severa, un implante coclear debe ser colocado.

  • Presbiacusia: Es la pérdida progresiva de la capacidad para poder oír altas frecuencias. Este tipo de pérdida de la audición se produce debido al deterioro del sistema auditivo con el pasar del tiempo. Se ven afectadas principalmente las estructuras del oído interno y el nervio auditivo. Se estima que un 80% de las personas mayores a 75 años en algún momento comienzan a sufrir de presbiacusia. Al igual que la patología anterior, esta es solventada a través del uso de audífonos auxiliares. Debido a que la pérdida progresa con el tiempo, los aparatos deben ajustarse según las necesidades que se vayan presentando.
  • Cofosis: Es la incapacidad total de percibir algún sonido. Esta condición es diferente a la hipoacusia profunda, pues en esta última el paciente todavía es capaz de percibir algunos sonidos. La sordera total no suele ser tan común como la hipoacusia o la presbiacusia.

Existen dos tipos diferentes de esta condición, tenemos la anacusia unilateral que se trata de la sordera total de un oído. Mientras que la anacusia bilateral la afección se extiende a ambos oídos. En algunos casos, la mejor solución puede ser la implantación coclear, sin embargo, esto no asegura que el paciente logre recuperar una buena calidad auditiva.

Referencias bibliográficas

GAES. “Infecciones y Problemas en el Oído: Síntomas y Tratamientos”. [https://www.gaes.es/enfermedades-oido/infecciones-problemas-oido]. Consultada el 8 de abril de 2020.

Audifon. “Las 5 patologías más comunes del oído”. [https://audifon.es/las-5-patologias-mas-comunes-del-oido/]. Consultada el 8 de abril de 2020.

Dr. García-Valdecasas Bernal. “Enfermedades del oido”. [https://granadaotorrino.com/patologias/enfermedades-del-oido/]. Consultada el 8 de abril de 2020.

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