Pericondritis

El oído tal y como parte del cuerpo, parte del cuerpo es susceptible ante ciertas enfermedades que pueden modificar y afectar su funcionamiento normal. Este órgano sensorial se divide en 3 secciones principales, el oído externo, el medio y el interno. En el oído externo podemos encontrar una estructura, la cual es llamada pabellón auricular, pinna, o mejor conocida como oreja. 

Debemos entender que el pabellón auricular está compuesto por una parte de cartílagos recubierta de un tejido conjuntivo conocido como pericondrio. Esta capa es vascular y los pasos que contiene se encarga de aportar los nutrientes a las células del cartílago. Cuando el pericondrio se infecta a esta afección se le conoce como pericondritis. 

El pabellón auricular, tal y como las demás estructuras del oído, es una parte muy importante en el proceso de la audición. Esta funciona como una antena acústica capaz de captar los sonidos y redirigirlos hacia el canal auditivo externo. Por lo tanto, si la oreja se ve afectada, todo el proceso también se vería comprometido. 

Síntomas de la infección del pabellón auricular

Las infecciones en distintas estructuras del oído suelen ser bastante comunes. En el caso de la pericondritis, el primer síntoma observable es el enrojecimiento de la piel alrededor de la oreja. Seguidamente, el pabellón auricular puede comenzar a presentar una hinchazón, Y en algunos casos, el paciente también podría experimentar ciertos episodios de fiebre. 

A medida que la infección va avanzando, el pus puede comenzar a acumularse entre el cartílago y la capa de tejido conectivo, es decir, el pericondrio. Dependiendo de cuánto sea la acumulación de pus, esa puede ser capaz de interrumpir el suministro de la sangre hacia el cartílago. Esto provoca que el cartílago sufra graves modificaciones en su estructura y la oreja comience a deformarse. 

Si esta enfermedad no es tratada de la manera adecuada, entonces podría resultar en episodios de destructivos, recurrentes y duraderos. Cabe destacar que también existen otros síntomas que pueden presentarse, aunque eso no son muy comunes. Uno de ellos es la pérdida de la firmeza en la estructura de la oreja, es decir, que esta se vuelve flácida. 

Algunos pacientes con pericondritis también han logrado experimentar una pérdida repentina de la audición y síntomas del sistema vestibular, como la pérdida del equilibrio y vértigo. También es posible que esta infección logre extenderse hacia las otras estructuras dentro del oído. Por lo tanto, podría resultar en otras infecciones como la otitis media y otitis interna. 

La pericondritis puede ser una infección bastante duradera, por lo que esta no debería subestimarse. Debido a su capacidad de extenderse a las demás secciones del oído, esta podría dejar secuelas muy importantes. Y una de esas secuelas podría ser la hipoacusia, la cual es la pérdida de la capacidad auditiva. Sin embargo, esto no suele ser muy común, siempre que la infección sea tratada a tiempo. 

Diagnóstico de la pericondritis 

El diagnóstico de la pericondritis dice, no es nada complicado. Este está basado sencillamente en la historia de traumatismo que la haya causado y la apariencia del área infectada. En las etapas tempranas de esta infección, la pericondritis puede parecerse a una celulitis. Lo primero que el médico hará será tomar un historial completo para identificar cuáles son las causas de esta infección en la oreja. 

Existe la posibilidad de que el médico haga un examen físico tirando levemente de la oreja para ver si hay alguna fluctuación. Esto se hace para observar si existe algún indicador que demuestre que existe una formación de un absceso. Los pacientes que han presentado la pericondritis como una infección recurrente deben ser referidos a un reumatólogo para determinar si existe alguna enfermedad autoinmune. 

Causas más comunes de la pericondritis

Existen varios factores que pueden derivar en una pericondritis. Generalmente, el riesgo es aún más grande cuando se trata de personas que están afectadas por enfermedades inflamatorias sistémicas. Un sistema inmunitario débil también puede contribuir grandemente en la aparición de este tipo de infecciones.  

Una de las causas más comunes de la aparición de la pericondritis suele ser un piercing de oído. Este tipo de perforaciones puede provocar una infección, especialmente si está en la parte superior del cartílago de la oreja. El trauma durante alguna cirugía de oído también puede resultar en la infección del pabellón auricular. 

Quemaduras, cortes y laceraciones de cualquier tipo en la oreja también son causas de la pericondritis. En algunos casos a ciertas picaduras de insectos, podrían derivar en el desarrollo de una infección en el pabellón auricular. La pericondritis también podría ser causada por una otitis externa que ha sido tratada de manera incorrecta. 

Esta última consta de una infección que se origina en el canal auditivo externo. Al igual que la pericondritis, la otitis externa es capaz de provocar una hinchazón en las estructuras del oído externo. Cuando esta infección es abordada de una manera incorrecta entonces podría suceder que el cartílago del pabellón auricular se vea gravemente afectado. 

Tratamiento para la infección de la oreja

El tratamiento para la pericondritis se puede variar entre pacientes, ya que este dependerá del examen físico del pabellón auricular. Generalmente, los antibióticos y corticosteroides son indicados para el tratamiento de esta infección. En el caso de que sea algún objeto extraño que esté provocando la infección, éste debe ser extraído para así aliviar los síntomas. Esta última indicación es realizada mayormente en el caso de las perforaciones de la oreja. 

Si el paciente llegase a presentar algún absceso, es decir, una acumulación de pus, entonces el médico debe realizar una incisión para drenar. De esta manera se restaura el suministro de sangre y así puede llegar al cartílago nuevamente. Durante un periodo de 2472 horas es dejado un pequeño drenaje para que el absceso no pueda volver a generarse. 

Como remedios caseros, las compresas tibias pueden ayudar a aliviar los síntomas que provoca la infección. Cuando la infección ha causado una deformación considerable de la oreja, el médico puede suturar el pericondrio al cartílago para asegurarse de que éste cicatrice correctamente.  De esta manera, también se evita que la deformidad en el pabellón auricular pueda expandirse aún más. 

Referencias bibliográficas 

Audifon. “La infección de la piel de la oreja se llama pericondritis”. [https://audifon.es/que-es/p/pericondritis/]. Consultada el 13 de abril de 2021.

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VeryWell Health. “Overview of Perichondritis of the Ear”. [https://www.verywellhealth.com/what-is-perichondritis-1191962]. Consultada el 13 de junio de 2021.

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